miércoles 30 de septiembre de 2009

Un mes!

Cumplimos un mes casados, en plan de ahorro para la bendición y fiesta de Noviembre, decidí hacerle a Seba un regalito más simbólico que material. Hilos, telas y pajaritos, puse una mesa linda pues él traía la comida...



(Después me fijé que por los colores se veía un poco navideño, pero como amo navidad no me importó)

martes 22 de septiembre de 2009

Hogar dulce hogar

Ahora con un poco más de tiempo y un poco más de calma, pude recolectar imágenes de algunas de las cosas que amo de mi casa. Esos detalles adorables que siempre quise exhibir, son apreciados a diario y de manera cotidiana por ambos.

Me encanta!

martes 28 de julio de 2009

Mi hogar...

Al fin!! al fin tengo un sitio en el que me siento a gusto y en paz.

Encontramos un departamento magnífico, espacioso, sin la terraza que siempre quise para tomar té, pero con un living-comedor amplio con piso de parquet. Lo amo!

Amo ir y hacer las cosas cotidianas sabiendo que ese lugar es mío. De a poco lo hemos ido llenando con los objetos que coleccionamos tanto tiempo... y el sábado nos mudamos definitivamente!

Estoy ridículamente feliz!!!

jueves 2 de julio de 2009

La novia...

Aquí estoy, a 56 días de casarme (por el civil). Estamos buscado departamento, los que hemos visto por el momento o son ínfimos o son horrorosos. El sábado visitaremos uno al que le tengo fe.

Esperé mucho que comenzase todo esto, ahora que llegó el tiempo es sumamente distinto a como lo imaginé... estoy mucho más tranquila, pero a la vez me baja una hiperactividad endemoniada que me resta horas de sueño pensando qué hacer al día siguiente. Extrañamente encuentro todo más bonito y simple y siento que el día se ha congelado un poco, no en cuanto a temperatura (aunque a decir verdad está bajando...), sino a que el reloj se detuvo. Ya no se me escurren las semanas.

Me pilla con más serenidad y la mente abierta, al contrario de a las personas que gustan de opinar acerca de todo y todos: que es malo casarse un día martes, que por qué no buscamos departamento en otra comuna, que si me caso por la iglesia (no y mil veces no), que los de las grandes tiendas te roban la plata en las listas de novios y suma y sigue. Voy a cerrar los oídos al parloteo y permitiré que entre sólo la música.

No tengo ganas de explicar, ni de argumentar, ni de discutir. Estoy demasiado feliz como para que me hagan rabiar.

Siempre amé mirar cosas de casa, ahora tiene sentido pues todo se proyecta, casi puedo sentir mis pies en el suelo de ese hogar que será mío y de Seba (y tal vez de un gato).

Agüita y té chai es lo que me espera inmediatamente; muebles, ventanas, cocina, cuadros y abrazos lo que se trae el futuro!

miércoles 15 de abril de 2009

Por frases...

A pesar de lo oscuro que está aún no es de noche.
El horario de invierno hace los días más cortos.
Tengo sueño, pero no quiero ir a dormir, pues siento que es demasiado temprano.
Quiero un abrazo.
Y un beso.
Comí tantos chocolates que creo que me intoxiqué.
Por vez número mil me dije: "ya, ahora si que dejo de comer azúcar".
Y por vez número mil uno no lo cumplí.
Echo de menos a la Cami.
A veces no puedo creer lo que pasó.
A veces no creo lo que pasa.
A veces me encanta mi vida.
Ayer hice demasiadas tareas.
Hoy, por el contrario, no.
Se me olvidó cocinar lo que iba a cocinar e hice otra cosa para comer.
Ahora me da demasiada flojera ir a preparar lo que realmente iba a hacer, pero si no lo hago se echa a perder.
Y no me gusta desperdiciar la comida.
Hay personas que no tienen para comer.
Yo nací con la suerte de poder elegir.
Yo nací con suerte.
Mañana nuevamente hago demasiado.
Me gusta hacer demasiado.
También me gusta hacer nada.
Y punto.

martes 7 de abril de 2009

Mi primer concierto...

El primer concierto al que fui en mi vida fue al de KISS el año ´97. Tenía catorce en ese entonces. Conseguí que mis padres me dieran permiso argumentando que íbamos en un grupo grande, con muchos "hombres" (no veo cómo no supusieron que eran unos minúsculos niños de 15 o 16 años) y que nos traía "el papá de un compañero".

La verdad es que fui con un compañero de colegio y su amigo. No era un compañero con el que tuviese mucha relación, pero en ese momento no me podía importar menos quién tenía al lado, yo iba a ver a kiss (bueno, y a pantera que teloneaba). Llegamos tempranísimo al estadio nacional, aquel 11 de marzo no hacía el calor infernal de los actuales años, pero recuerdo haber vestido pantalón, bototos y polera (y un chaleco para la noche). La entrada era general, nos pusimos en galería pues la cancha estaba llena de tipos pelados musculosos que se pateaban mientras tocaba el grupo de Phil Anselmo. Todos se creían Phil Anselmo.

Terminado pantera nos bajó la locura y decidimos ir a cancha. No tiene nada de raro ir a cancha, el tema es que para llegar a cancha nos tiramos reja abajo desde galería. Ahí me doy cuenta de que ahora estoy viejota, pues no se me pasaría por la cabeza colgarme de una reja de 3 metros, escalarla y luego bajarla. Pero lo hicimos, y funcionó de maravillas, pues quedé junto a la reja de sonido y allí me encaramé un poco para verlo todo (en general cuando voy a un concierto en cancha me pongo cerca de esas rejitas pues veo mejor).

Telón negro con letras plateadas, que cayó en un segundo dando paso al grupo, a ese grupo de los años setenta que tanto me gusta...

No recuerdo bien cuánto rato tocaron, pero si la emoción que sentí de verlos tirando fuegos artificiales, volando y haciendo todo lo posible por dar "el mejor show del mundo". Para mí así lo fue, llegué ralladísima contando que Gene Simmons voló y luego cantó "God of Thunder", y un sin fin de otras cosas que ocurrieron. Cuando todo terminó, nos devolvimos en micro y luego en taxi... ni rastros del papá inventado.



El viernes pasado volví a ver a Kiss. Y me gustó mucho más que esa primera vez, porque ahora se me grabó la cercanía, las conversaciones con el público, la apertura con "Deuce" (y aquella coreografía medio tiesa que tanto me gusta en que mueven la cabeza de una lado al otro y luego llevan los mangos de los instrumentos un poco adelante, para después seguir con la cabeza una y otra vez), la gente pintada (había un niño pequeño adorable!), los gritos de las mujeres que estaban detrás mío, Gene escupiendo fuego y luego sangre y luego volando, tal como yo lo recordaba... sumado a una pirotécnia implacable que retumbaba junto con los acentos de las canciones.

Magnifico. Aún habiendo llegado al tope (entramos precisamente cuando cayó el telón), viéndolos desde una lejanísima galería (esta vez no por susto a la cancha si no que por falta de plata), me vibró el alma. Me acordé de por qué me gustaban tanto, me reenamoré de su música, aún sin haber dejado de oírla.

Cuando terminó el concierto, de fondo sonaba "God Gave Rock 'n' Roll to You" y era impresionante ver a toda esa gente, esas 18.000 personas (incluyéndome, por supuesto) con la sonrisa clavada, coreando mientras avanzábamos lento hacia la salida.

La próxima vez (y ojalá sea como Paul mencionó: "el próximo año"), me instalo en cancha vip aunque me cueste un ojo!

viernes 20 de marzo de 2009

En paz...

Han pasado 3 días desde que escribí. Y ahora leo lo que sentía en el minuto y lo encuentro casi inimaginable.

Mi duelo duró poco. Cada noche comenzaba a comprender más y más cosas, sintiendo más y más calma.

Decidí hacer las cosas bien. El miércoles en la mañana le escribí a aquellos a los que suponía había hecho daño... gran sorpresa me llevé cuando respondieron que tenían muy buenos recuerdos míos y que jamás los hice sentir mal. También aproveché de escribirle a esos amigos que quedaron en el camino por diferencia de vidas, porque cada uno siguió avanzando por su lado, fue grato saber de ellos. Por último le escribí a los amigos que continúo viendo, pero poco. Puro amor por todos lados.

Ahora todo está claro, luminoso. Ya no hay pizca de tristeza. En su lugar siento una gran paz, una paz atornasolada, a veces naranja, otras amarilla y casi siempre blanca, muy blanca. Me cambió la percepción. Desperté y sentí que el mundo era maravilloso, incluso la gente. Me parecía estar acompañada y radiante.

Así que tengo la certeza que mi Cami llegó a su lugar, que la muerte es un paso a algo sumamente mejor, que recordar lo bueno es absolutamente mejor que andar lamentándose y que el cielo o los planos espirituales existen. Ese fue tu legado preciosa... y te lo agradezco infinitamente!


(querida, qué ganas de tener una imagen mejor, pero nunca me dejaste sacarte una foto linda, siempre tan vergonzosa, sólo nos permitías las tomas cuando estábamos de fiesta...)